¿Qué es Monfer?

MONFER es la respuesta a una demanda del mercado, utilizando tecnologias innovadoras de alta calidad para los productos de electrónica de consumo, usando los métodos más avanzados de reparación y control de calidad.
Monfer ofrece soluciones para la reparación de cámaras de vídeo, televisores ( plasma, lcd y led), moniores, vídeos, dvd, equipos de sonido (domésticos y profesionales), microondas, car audio, Pequeño electrodoméstico (P.A.E), etc.
Nuestros principales activos son la experiencia y el personal con el que contamos.
Desde el primer momento, el personal de MONFER, recibe cursos de formación, por las Marcas de las que somos Servicio Técnico Oficial, siendo estos cursos presenciales o impartidos de forma On-line, con ello mantenemos un objetivo primordial : ESTAR AL DÍA EN LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS.

Horario
Abierto Cerrado

Lunes a Viernes

9:30 a 13:30

16:00 a 20:00

Recicla, Repara y Protege al Medio Ambiente

Hace años que se habla del reciclaje y su necesidad para colaborar y mejorar el medio ambiente. En esta materia, los negocios que fueron pioneros, por delante del empeño de las administraciones públicas, fueron los talleres de reparación, ya que unos productos estropeados se vuelven a poner en funcionamiento, esto reduce el consumo, la sobre-producción y sobre todo, mantiene un producto en el mercado para que no termine en la basura y produzca, de una u otra manera, cierta contaminación.

Pues bien, en este empeño se basa la filosofía diaria de MONFER, taller especializado en la reparación de productos de electrónica de consumo. Su trabajo es la esencia del reciclaje, someter un producto ya utilizado a un ciclo de tratamiento total o parcial para obtener un nuevo producto.

En este caso, el producto final es el mismo que el original, pero reparado y listo para su uso, como el primer día.

En los aparatos electrónicos hay una serie de componentes que son muy fáciles de reciclar, como plásticos y metales, pero otros resulta “bastante complicado” y terminan llegando a determinados países de África “donde se dedican a destrozarlos y sacar el poco valor que pueden tener”.

En este sentido, MONFER envía al desguace un porcentaje mínimo de productos electrónicos que no puede reparar. En concreto, entre el 3-5%, lo que reduce los niveles de contaminación. “Nuestra labor es puramente de reciclaje, hemos sido de los primeros que nos hemos dedicado a ello”.

Cada año aumenta la cifra de toneladas de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) que se generan en el mundo. Los aparatos eléctricos y electrónicos son cada vez más numerosos en nuestras vidas: grandes y pequeños electrodomésticos, equipos de informática y telecomunicaciones, aparatos electrónicos de consumo, de alumbrado, herramientas eléctricas o electrónicas, juguetes y equipos deportivos o de tiempo libre, equipos médicos, instrumentos de vigilancia o control o máquinas expendedoras.

En España, las familias consumen 567 millones de kilos anuales de nuevos aparatos de todo tipo y se estima que deberían reciclarse unos 369 millones de kilos cada año, según datos de Ecolec, una fundación que trabaja por su recuperación y reciclaje. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) señalaba en 2010 que en el mundo se generan 40 millones de toneladas de basura electrónica al año y que el volumen de la chatarra electrónica crece entre un 16% y un 28% cada cinco años, el triple que la basura domiciliaria. En países como India y China se calcula que la basura generada solo por los ordenadores en desuso aumentará un 500% en la próxima década.

Cuando estos aparatos se desechan, se convierten en unos residuos muy contaminantes. La inmensa mayoría contiene sustancias como bromo, cadmio, fósforo o mercurio que pueden ser muy dañinos para la salud y el medio ambiente. Está estudiado que el fósforo de un televisor puede contaminar hasta 80.000 litros de agua o que un frigorífico mal reciclado emite a la atmósfera gases de efecto invernadero (GEI) equivalentes a las emisiones de un coche en 15.000 kilómetros.

La recuperación correcta de dichas sustancias ahorra además dinero y recursos en su proceso de extracción, una de las fases más agresivas con el medio ambiente. José Ramón Carbajosa, director de Ecolec, explica que "recuperarlos requiere menos energía (10% menos en el caso del cobre) y se generan menos desechos (en potencia un 98% menos) que, al extraerlos de la naturaleza, sin olvidar que muchos materiales (cobre, oro, plata o aluminio) son valiosos por sí mismos."

La legislación ambiental es cada vez más exigente y no reciclar estos residuos, como lo señala, es un fraude. En fechas recientes, el Parlamento Europeo ha aprobado una norma más estricta de recogida y reciclaje de RAEE, que deberá adaptarse al ordenamiento jurídico español para entrar en vigor. "El impacto a corto plazo de esta nueva normativa será reducido, pero a medio y largo plazo habrá mayores niveles de exigencia en las cantidades mínimas que deberíamos reciclar en España."

Reutilizarlos para darles una vida más larga es la mejor solución. Si todavía funcionan, se pueden regalar a un amigo o familiar, donarlos a proyectos para que se aprovechen de manera solidaria o enviarlos a diversas iniciativas de Internet que permiten reciclar sin moverse de casa